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Atención durante las primeras horas, clave para garantizar la salud de un potro recién nacido

SONORA.— El nacimiento de un caballo representa uno de los momentos más importantes dentro de la actividad ganadera y equina, pero también una etapa en la que la atención y vigilancia pueden marcar una diferencia importante en la salud y desarrollo del ejemplar.

En un reconocido rancho de Sonora se registró recientemente el nacimiento de un nuevo ejemplar, acontecimiento que permitió mostrar de primera mano la importancia de brindar una revisión veterinaria durante las primeras horas de vida del potro.

El médico veterinario Mario Rodríguez destacó la necesidad de no dejar pasar por alto este periodo inicial, ya que las primeras horas después del nacimiento son fundamentales para comprobar que el ejemplar se encuentre en buenas condiciones y detectar oportunamente cualquier situación que pudiera poner en riesgo su salud.

 

La revisión temprana permite valorar aspectos generales del recién nacido, su estado físico, comportamiento, capacidad para mantenerse en pie y alimentarse, así como otros factores que deben ser supervisados de manera adecuada.

De acuerdo con el especialista, es importante que el propietario o encargado del rancho permanezca atento desde el momento del nacimiento y, de ser posible, cuente con la valoración de un profesional durante las primeras horas. La atención veterinaria antes de que transcurran 12 horas de nacido puede ser especialmente importante para confirmar que el potro ha tenido un inicio adecuado y establecer, en caso necesario, las medidas correspondientes.

Este tipo de cuidados forman parte de las buenas prácticas que cada vez cobran mayor relevancia dentro de los ranchos dedicados a la crianza y manejo de caballos, donde la prevención y la atención oportuna son fundamentales para conservar ejemplares saludables.

El nacimiento de este potro en tierras sonorenses también refleja el trabajo que existe detrás de la crianza equina, donde no solamente se trata de esperar que nazca un ejemplar, sino de acompañar sus primeras horas de vida con vigilancia, conocimiento y atención profesional.

Para Mario Rodríguez, la revisión temprana es una responsabilidad que no debe tomarse a la ligera. Un potro recién nacido puede parecer estar en buenas condiciones, pero una valoración profesional permite conocer con mayor certeza su estado y actuar rápidamente ante cualquier señal de alerta.

En la actividad ganadera y ecuestre, cada nacimiento representa una nueva oportunidad para continuar fortaleciendo la calidad de los ejemplares, y la atención durante las primeras horas constituye uno de los primeros pasos para lograrlo.